Muchas veces las personas respiramos mal o nos «olvidamos de respirar»; usamos entonces sólo una parte de nuestra capacidad respiratoria y esto hace que no se oxigenen todas las células y la sangre no se purifique totalmente. Por eso vale tener en cuenta los siguientes consejos:
• respirar en forma lenta y profunda
• la inspiración se hace por la nariz, suave y conscientemente hasta sentir que el aire se expande en el estómago, llega al abdomen y luego se expulsa lentamente por la boca
• en momentos de preocupación o estrés, tratar de respirar más concientemente
Para decirle «no» al estrés
• Dormir por lo menos siete horas diarias.
• Realizar alguna actividad con el cuerpo: practicar algún deporte y/o hacer alguna actividad como yoga, Pilates, Método Feldenkrais, por lo menos dos veces por semana.
• Hacer actividades de tiempo libre, descanso y diversión.
• Tratar de estar en contacto con la naturaleza el mayor tiempo posible.
• Evitar el tabaco, el alcohol y cualquier otra sustancia que pueda ser tóxica para el cuerpo.
• Alimentarse mediante una dieta semanal equilibrada. Tomar agua de forma permanente a lo largo del día.
• Tratar de cultivar la amistad con personas que puedan compartir nuestros procesos de crecimiento desde la aceptación comprensiva.
• Expresar los pensamientos y sentimientos sin ansiedad ni agresión.
• Revalorizar los aspectos positivos del trabajo. Toda actividad tiene aspectos interesantes que pueden ser valorados.
• Generar la posibilidad de ver con una mirada trascendente las situaciones que la vida nos ofrece como oportunidad de cambio.
Alicia Basaldúa,
Método Feldenkrais
El Pino
